La mezzosoprano Ariadna Vilardaga (Girona, 2003) ganó el premio de la Fundación ÓPERA ACTUAL en el 5º Concurso Virtual SOI Fiorenza Cedolins, que se celebró en junio de 2024 en el Teatro Nuevo Giovanni de Údine (Italia). El galardón, valorado en 500 €, reconocía al mejor cantante español o iberoamericano del certamen, o al mejor intérprete de repertorio hispano. Pocos meses después de recibir el premio del concurso de la prestigiosa soprano Fiorenza Cedolins, que actualmente es su maestra, la Fundación ÓPERA ACTUAL entrevista a la cantante catalana para comentar sus años de formación y sus proyectos de futuro.
¿Tus padres o familiares directos tienen relación con la ópera?
La verdad es que para mi familia el mundo de la ópera era totalmente desconocido, pero es cierto que mi madre cuando estaba embarazada de mí escuchaba unos discos de Bach que le regaló mi abuela paterna, que es una gran aficionada de la música clásica y por aquel entonces era modista de una soprano local. Creo que en ningún momento se imaginó que su nieta, años más tarde, querría dedicarse al canto.
¿Cuándo decidiste dedicarte al canto profesionalmente?
Empecé a estudiar música de pequeña, tocando el piano en la escuela de música de Sant Julià de Ramis y posteriormente entré al Conservatorio de Girona. Allí se fue despertando de una manera muy natural mi pasión por el canto y acabé haciendo la doble especialidad, de piano y canto, en el grado profesional. Fue durante mi participación en el programa de televisión Prodigios en 2019, con 16 años, en medio de un auditorio que veía enorme, cantando como solista, con una orquesta y un coro, enfrente del público y del jurado, cuando sentí que ese era mi lugar en el mundo.
¿Dónde has realizado tus estudios de canto? ¿Qué profesores o cantantes crees que han marcado tu época de estudio? ¿Has participado en algún Ópera Studio?
Inicié mis estudios de canto en el Conservatorio de Girona, con Carmen Rodríguez, quien me transmitió el amor y la pasión por el canto. Actualmente, me encuentro en el último curso del grado superior en el Conservatori del Liceu de Barcelona con Fiorenza Cedolins, una cantante a la que admiro tanto personalmente como profesionalmente y de la que intento aprender todas las lecciones que ella me proporciona. Ir a clase con ella es como ir a una clase magistral cada día.
Todavía no he tenido el tiempo de participar en un Ópera Studio, pero una vez termine mis estudios en el Liceu, tengo la intención de seguir formándome, probablemente en el extranjero, en algún lugar que me permita pisar mucho el escenario.
¿Cuál consideras tu debut profesional y cómo fue?
Fue en abril de este mismo año, interpretando a Lola en Cavalleria Rusticana en el Teatre de Sarrià de Barcelona. Fue una experiencia muy bonita, de la que guardo un precioso recuerdo, tanto musicalmente, como desde el punto de vista humano. Pude aprender un montón de los demás solistas, con muchas más horas de trabajo. Fueron muy generosos conmigo y me hicieron sentir muy a gusto durante todos los ensayos y funciones.
Como una artista joven que recién empieza en este mundo y que siente que todavía tengo muchísimas cosas por aprender, intento estar atenta a cada detalle en todas las oportunidades que se me presentan. Y observar a cantantes que llevan muchos años de profesión, durante el proceso de ensayos y creación, es una gran oportunidad para aprender y enriquecerte de ellos y su talento.
¿Qué ha supuesto ganar el premio Fundación ÓA al mejor cantante español o iberoamericano en el Concurso Virtual SOI Fiorenza Cedolins? ¿Has participado en otros concursos de canto?
Fue una total sorpresa cuando se me comunicó que me habían otorgado el premio a mejor cantante español desde la Fundación ÓA en el concurso. Supone para mí un gran reconocimiento al trabajo que realizo cada día estudiando y preparándome para esta profesión. Para mí, es un viaje que justo empieza, pero intento disfrutar de todas las experiencias que me brinda la música y celebrar cada logro.
De hecho, era el segundo concurso al que me presentaba en toda mi vida. El primero fue el Concurso para jóvenes cantantes de Girona, mi ciudad natal, donde tuve el honor de que me otorgaran también uno de los premios del concurso, concretamente el de mejor intérprete de canción.
Acabas de cantar Dorabella en el Teatro de Peguera de Mallorca. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Ha sido una experiencia muy interesante. Es muy gratificante ver que la gente confía en ti como cantante, que al tener 21 años a veces es un poco difícil que te confíen roles más largos y relevantes. Tengo que decir que hasta ahora no me había enfrentado a un rol como este, ya que solo había tenido la ocasión de interpretar roles más pequeños y secundarios. Me preparé muy bien para ello y personalmente disfruté de cada momento de ensayo y todas las funciones. Cada pequeño reto que se presenta es para mí muy emocionante y cada vez que subo al escenario se me despierta un sentimiento que me reafirma lo bonita que es esta profesión.
Durante el verano has participado en la Academia del Mozarteum de Salzburgo, ¿Qué ha supuesto para ti y cómo viviste el concierto final?
Ha supuesto para mí una oportunidad muy enriquecedora y que me ha abierto un nuevo camino para trabajar y experimentar con mi instrumento. Y desde luego, haber sido seleccionada como representante de la masterclass para participar en el concierto final de ganadores, fue todo un privilegio. Poder cantar en el auditorio de la Mozarteum, con los Mirabellgarten detrás del escenario transparentándose por unas enormes vidrieras, era realmente un paisaje de ensueño y musicalmente resultó muy inspirador. Y a su vez, sentir el calor del público austríaco, viendo sus expresiones y que se divertían con mi interpretación, es uno de los recuerdos más bonitos que me llevo de este verano.
¿Qué estás estudiando actualmente y que proyectos tienes en el próximo futuro?
Este año voy a cursar mi último año de grado superior en el conservatorio del Liceu. Además, empiezo este curso con mucha ilusión, ya que he sido aceptada en el histórico conservatorio de Santa Cecilia en Roma, donde estudiaron en su día cantantes como Mariella Devia o Sumi Jo, y donde tendré el placer de estudiar el primer semestre de este año. Luego retomaré mis estudios en el conservatorio del Liceu para finalizar mis cuatro años de estudio en el centro. El año que viene tengo en mente seguir formándome, ya sea a través de un máster u Operastudio. Siento que como cantante y también como músico, la formación es muy importante y todo el trabajo de estos años de estudio deben ser y quiero que sean una base sólida para el futuro.
¿Tienes proyectos para cantar en España o a nivel internacional? ¿Qué roles te gustaría cantar próximamente?
Antes de irme a Roma en noviembre, tengo previstos dos recitales, uno en Barcelona, en el monasterio de Pedralbes, que va a ser mi primer recital en solitario en la capital catalana y otro en Girona. Después de esto, mi prioridad ahora es aprovechar este periodo de formación en Roma para estudiar nuevos roles y aprovechar la experiencia para aprender todo lo que sea posible. Siempre he pensado que la constancia y el trabajo son valores fundamentales y precisamente es en lo que me quiero centrar, en estar preparada para el futuro y para todo lo que pueda llegar.
En cuanto a lo que me gustaría cantar próximamente, últimamente disfruto mucho cantando repertorio rossiniano y uno de mis roles favoritos es Rosina de Il barbiere di Siviglia. Pienso que es un personaje maravilloso, con muchas facetas y matices. Tengo muchas ganas de seguir indagando en este tipo de repertorio y ver a dónde me lleva la música.
